La partícula latina ex ha originado en español un prefijo y un sustantivo de género común.
Como prefijo, la partícula ex- puede cumplir tres propósitos distintos:
- Expresar la idea de «hacia fuera» o «más allá»: excarcelar («sacar de la cárcel»), excéntrico («que se encuentra más allá del centro»).
- Expresar la idea de «privación» o «ausencia»: exculpar («declarar la ausencia de culpa»), expropiar («privar de lo que es propio»).
- Expresar la idea de «condición que se ha perdido» o de «cargo o función se desempeñó en el pasado»: excónyuge («persona que estuvo casada con otra»), exsacerdote («persona que ejerció el sacerdocio»). Cuando cumple esta tercera función, este prefijo puede escribirse de dos maneras distintas. Cuando se combina con palabras simples, se escribe soldado a la base: expresidente, exteniente, expresentadoras, exparticipantes. Cuando se combina con formas más complejas, se escribe separado de la base: ex primer ministro, ex secretaria general, ex jefes de Estado. Existen algunas restricciones para dichas pautas. Cuando la base designa una entidad que no es compatible con la idea de «persona», es preferible emplear adjetivos como antiguo o anterior, o bien, perífrasis como anteriormente conocido como o anteriormente llamado. Así, cuando se desea enfatizar que Yugoslavia es el antiguo nombre de un país europeo, es preferible decir la antigua Yugoslavia en lugar de la ex Yugoslavia. Tampoco es correcto combinar este prefijo con siglas o acrónimos: en lugar de la ex-URSS, es preferible hablar de la antigua URSS. Cuando la palabra que resulta de combinar el prefijo ex- con cierta base da pie a ambigüedades. Este caso se podría dar, por ejemplo, cuando la base está formada por un sustantivo y un adjetivo. Así, un título como exsecretario perpetuo podría prestarse a confusión: ¿quiere decir que fue secretario perpetuo pero dejó de serlo o que llegó a ser exsecretario de forma perpetua? Otro caso que podría generar confusión: el sustantivo preso, referido a una persona que ha sido detenida y llevada a prisión, no suele combinarse con el prefijo ex-. En su lugar, se emplea el término expresidiario, ya que expreso es una palabra ya existente en español con varios significados.
En el habla coloquial, la partícula latina ex también dio origen a un sustantivo cuyo significado se deduce del tercer significado de ex- mencionado en el apartado anterior. Se trata de un sustantivo común en cuanto al género e invariable en plural que por lo general se combina con un posesivo:
Este sustantivo puede interpretarse como «expareja, excónyuge, exnovio, exnovia».
Ex- también forma parte de muchas palabras que se incorporaron al vocabulario del español directamente del latín, por lo que no siempre se puede analizar como un prefijo propiamente dicho. Así, por ejemplo, la formación del verbo excarcelar recoge la idea de «fuera» que expresaba en latín ese prefijo. Sin embargo, a pesar de que posee el mismo significado etimológico, un verbo como exhumar, que comunica la idea de sacar del suelo algo que estuvo enterrado, es una palabra heredada del latín. Finalmente, del mismo modo que la presencia de la partícula ex– no es garantía de que la palabra haya sido acuñada en español, existen palabras derivadas del latín en que dicha partícula no es tan fácil de identificar y hasta pasa inadvertida: escoger, estruendo y estremecer son algunos ejemplos de palabras cuya primera sílaba se formó a partir del latín ex– pero no contienen la letra x, como sería de esperar.